La poesía y yo

“Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan.

 Son más que lo mentado.

 Son lo más necesario; lo que no tiene nombre.

 Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos”

Gabriel Celaya

 

“Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño”

León Daudet

 

En el mundo entero no existe una manera más estética y hermosa de expresar los sentimientos y magnificar las emociones que la poesía.

Desde muy joven he sido amante de la poesía clásica, sí la de métrica precisa y rima armoniosa; la que en bellas figuras de dulce sonoridad entrelaza el amor o el desamor, los paroxismos o el sosiego, la entrega o la insurrección, la nobleza o la ignominia y conmueve el alma.  Toda mi vida he encontrado deleite leyéndola, estudiándola y también escribiéndola.

En esta entrada, he querido compartir con ustedes algunos poemas de mi autoría, que hacen parte del libro titulado Versos de Caramelo, el cual será publicado próximamente por la Editorial Papel y Lápiz.

Como siempre, agradezco en lo más profundo de mi corazón, que tomes de tu tiempo para leer mi obra y para comentarla.

 

PUDE TENERTE

I

Cuando la fuerza avasallante del tiempo me venza

Y mis ojos cansados ya no puedan verte

Y mis manos temblorosas acaricien tu frente

Te amaré con la fuerza que te he amado siempre

 

II

Si mis labios yermos Reclaman los tuyos

Recuerda aquel beso De la vez primera

Y en el Crepúsculo triste De mi primavera

Que sea un beso tuyo El que selle mi suerte

 

III

Y con la voz quebrada y el amor latente

Pediré orgulloso ante la infame muerte

Que proceda, no temo, me voy feliz

Pude tenerte.

 

 

MÍA

I

Eres mía,

como de la noche la luna y las estrellas

Como del sol es el día,

toda mía, inescindible

Como el trueno y la lluvia el arrebol y la nube

Como el rocío y la tierra y de la tarde es la brisa

 

II

Mía hoy, mía desde siempre

Desde la tarde lejana que te creó mi mente

Toda mía, imprescindible

para adornar mi vida y cambiar mi suerte

hasta el umbral de la muerte

y llenarla entre tanto, de risas, cantos y abrazos

III

Y yo soy tuyo,

como del mar el ocaso como de Dios es la vida

Todo tuyo… Inamovible

como el lucero y el cielo

el infinito y su anchura

como estas ganas que tengo de libar tu amor con locura.

 

 

CUANDO SOMOS UNO

I

Tocar tu alma

sentir tu aliento

cuando somos uno

pasión fuego y brasas

II

Deseo y besos

furia y calma

Cuando somos uno

Cuando se funde el alma

III

Buscar tu mirada

con los ojos cerrados

conjugar entre sombras

tu pasión y mis ansias

IV

Recorrerte en silencio

sin prisa, sin pausa

hasta alcanzar el suspiro

de la dulce calma

V

Cuando somos uno

se detiene la danza

de la noche y del día

la eternidad se alcanza.

 

 

VIDA

 

I

Cada mañana al abrir mis ojos

con el rayo de sol que despunta el alba

cuando escucho el cantar del viento y las aves

o el crepitar de la lluvia que en mi techo cae.

 

II

Al mirar de colores mi jardín florido

y de suaves aromas mi vida inundada

al contemplar en lo alto de arreboles la danza

o a lo lejos el verde de mi alegre montaña.

 

III

¡Y ese beso primero que acaricia el alma!

Y esa mirada tuya ardiente cual flama

y ese te quiero que en murmullo se escapa

 Y ese suspiro tenue que delata tus ansias.

 

IV

¿No es prueba suficiente acaso

que este torrente que en mis venas corre

es vida, sin ayer y con mañana

con eternidad y sin ocaso?

 

 

OJOS

I

Que no necesitas boca

Para que el alma se exprese

Si tu mirada provoca

Algo que me enternece

Que me apacigua y me aloca

II

Y calma produce entonces

Saber que esos ojos tuyos

Que dicen más que mil voces

Y sanan penas atroces

Iluminan cuál cocuyos

III

Perderme en esa mirada

que mezcla ternura y fuego

al corazón trae sosiego

y me extasía y me embriaga

y así vencido me entrego

IV

Las palabras que no dices

tus silencios sin matices

Mejor que hablen tus ojos

mientras que seamos felices

y en besos calmes antojos.

V

Y después de haber amado

Yaciendo eterna a mi lado

en la pausa de la pasión

en la quietud de los suspiros

sabrás cuánto te he anhelado.

 

 

BESOS DE CARAMELO

Son besos de caramelo

Que endulzan sacian y tanto provocan

Tomar de la miel que destila tu boca

entre suspiro y mirada

entre caricias y receso

Besos tan dulces, como sentimiento

que en la piel de los labios entrega el alma

aprisionando esta vida

que te entrego con ansias

para calmar esta sed que sólo tu sacias

Son besos de caramelo

que yo amo

Son besos de caramelo

los tuyos

son besos de caramelo.

 

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20 comentarios en “La poesía y yo”

  1. Yelitza Cañate

    Apreciado amigo y colega, sentía que éstos versos tenían la música de mi bella tierra; ojalá no se pierda el encanto y la poesía que inspiran mentes privilegiadas cómo la tuya, que no se detienen en la erudición y transmiten un intemporal sentimiento. Felicidades y ruego nos deleites más seguido.

    1. Yelitza, mil gracias por tu comentario. Me enaltece sobre manera tu opinión que he respetado desde los días de la facultad, el buen juicio y el criterio siempre la han precedido. Abrazo fraterno hasta Madrid y olé.

  2. Definitivamente el romanticismo de mis padres lo sembraron en mi. 😊Cómo disfruté cada poema en lo que siento mío al haber vivido algo como allí lo narra. Gracias por permitirnos disfrutar sus escritos, poemas y algo más!

  3. Nidia Cavadía

    Gracias Jorge, tus poemas lo leo hermosos por esa rima, pero te digo lo que me pasa con la poesía, la leo con los oídos. Así que quedas en deuda conmigo.

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